Header-sernauto

Suscríbete al newsletter

Nuestros sites

  • Elige Calidad, Elige Confianza
  • Move 2 Future
  • Green Cars
  • Catálogo de Exportadores
  • Recicla tu Batería
  • Los amortiguadores salvan vidas

Colaboración Autoinfor

Video Presentación

articles
Artículo de fondo: Avance en la negociación del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur
27 de septiembre de 2017

Por Mª Begoña Llamazares, responsable de Mercados de SERNAUTO

Mercosur UEEntre el 2 y 6 de octubre, en Brasilia, se asistirá a una nueva ronda de negociaciones entre dos de los principales bloques regionales a nivel internacional —la UE y el MERCOSUR—, reflejando la aspiración por ambas partes de fomentar activamente el alcance de un acuerdo beneficioso para los países miembros. En este proceso, España está jugando un relevante papel ante la Comisión Europea en el impulso y fortalecimiento de los vínculos económicos y comerciales con América Latina.

La consecución de la firma de este Acuerdo de Libre de Comercio generaría sinergias para las diferentes economías que integran ambos bloques, no sólo en términos de una mayor integración con la reducción y eliminación de barreras arancelarias, que estimularían los intercambios comerciales entre ambas partes del Atlántico, sino también como reforzamiento de las relaciones entre sus países miembro. Así mismo, incentivaría las inversiones recíprocas de capital.

El MERCOSUR, cuyos orígenes se remontan a los años 80, nació con el objetivo de alcanzar una gran unión aduanera y actualmente está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Esta zona supone un mercado de casi 300 millones de personas, acumulando más del 60% del PIB de Latinoamérica y representando la quinta mayor economía mundial. En los últimos tiempos, se está asistiendo a una reorientación de las políticas industriales en automoción de varios de sus socios, centradas en la incentivación de sus mercados como plataformas de acceso, aprovechando las sinergias de MERCOSUR, al gran gigante del cono Sur, Brasil.

Por su parte, la Unión Europea, integrada por 28 países y cuyos inicios surgen a finales de los años 50, ha avanzado más profundamente en su proceso de integración en comparación con sus socios latinoamericanos, alcanzado una unión no sólo aduanera, sino también económica y política. Hablamos de un mercado de 511 millones de personas y con un PIB superior a los 14 billones de euros en 2016, en la que España ocupa la quinta posición.

En la agenda de negociaciones, la fecha que se maneja para alcanzar un Acuerdo es diciembre de este año, durante la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebrará del 10 al 13 en Argentina, y que representaría la apuesta por la liberalización internacional de mercados y un nuevo modelo de relaciones comerciales.

Fijándonos en el sector de equipos y componentes para automoción, bajo el código tarifario HS 8708 (componentes de automoción y accesorios), los volúmenes de negocio en 2016 entre la UE y Brasil fueron de 1,8 billones USD y entre la UE y Argentina 848 millones USD. Para este mismo periodo, las exportaciones de nuestro país a Brasil superaron la cifra de los 162 millones de euros y las exportaciones a Argentina se situaron en los 129 millones de euros.

Uno de los principales objetivos de estas negociaciones es avanzar en la reducción de los aranceles, eliminar barreras en los intercambios de servicios y reducir los procedimientos aduaneros y avanzar en la eliminación de los impuestos a la importación. Actualmente el 85% de las exportaciones de la UE al MERCOSUR son objeto de impuestos aduaneros y los impuestos estatales federales pueden duplicar el coste de dicha importación como, por ejemplo, el plan impositivo brasileño Innovar Auto. Según cifras de la Comisión Europea, las empresas europeas pagan 4000 millones de euros al año a los países del Mercosur en concepto de aranceles.

Otra prioridad es la eliminación de las barreras no arancelarias, ampliamente utilizadas para la protección de mercados locales. Por ej., Brasil ha establecido desde hace tiempo su propia legislación, exigiendo no solo la normativa internacional sino también certificaciones nacionales, como ocurre con los importadores de componentes de automoción a los que se les exige además la certificación local Inmetro.

En este contexto, es urgente la modernización y armonización de las leyes aduaneras así como abordar claramente cualquier medida proteccionista o el reconocimiento y aceptación de productos remanufacturados; la protección adecuada de los derechos de propiedad intelectual o la inclusión de Venezuela y Bolivia (como observador) como partes de las negociaciones.

En relación con este proceso, desde SINDIPECAS (Sindicato Nacional da Indústria de Componentes para Veículos Automotores de Brasil) se considera que existe un desequilibrio entre su país (la economía más grande de MERCOSUR) y la UE y, por ello, matizan determinados aspectos del Acuerdo, como que la eliminación de los aranceles no sea entre los 2 y 5 años, sino a más largo plazo - 15 años para productos originarios - ; que los productos o materiales no originarios usados en la fabricación de productos no deberían ser objeto de desventajas o excepciones de aranceles de cualquier tipo, o determinados criterios sobre las reglas de origen a aplicar (sobre productos originarios: producción en la que el valor CIF de las mercancías no originarias no exceda el 40% del precio exworks del producto o menos del 40% en productos no originarios para categorías como la electrónica).

La consecución de un acuerdo amplio y profundo beneficiaría especialmente a las pymes, que les permitiría acceder en condiciones de igualdad a estos mercados, incrementando su competitividad en la “arena” internacional y la adquisición de experiencia, aprovechando ventajas comparativas y las oportunidades de mercados ampliados a través de acuerdos preferenciales.