Los nuevos retos de la movilidad sostenible en el sector de la automoción

  • El 2035 será el año clave para el sector automoción. La normativa europea obligará a llevar a cabo la transición del motor de combustión hacia modelos más ecológicos.
  • Países, empresas y consumidores deben cambiar su forma de pensar y actuar para adaptarse a los cambios que se plantean en materia de movilidad sostenible.

La Unión Europea ha dado recientemente un paso adelante en materia de movilidad sostenible. Se ha aprobado definitivamente que 2035 sea el año en el que se ponga punto final a la producción y venta de coches con motores de combustión. La ley también introduce objetivos más estrictos en el camino hacia las ventas de vehículos cero emisiones, dejando cierto margen de maniobra para los fabricantes a pequeña escala e incluyendo en los planes los combustibles sintéticos.

Adicionalmente y, de cara a 2030, los fabricantes de automóviles también deberán reducir las emisiones de CO2 en un 55% de sus vehículos turismo nuevos y en un 50% para las furgonetas. Una decisión tomada como parte del paquete ‘Fit for 55’ para lograr la neutralidad de carbono en 2050. A ello se suma la estricta normativa Euro 7, prevista para entrar en vigor en 2025.

Todas estas novedades marcan un antes y un después en nuestra forma de movernos. Un aluvión de nuevos retos de movilidad sostenible que obligan al sector de la automoción a cambiar su hoja de ruta para los próximos años. Nuevos propósitos que deberán tener como base la sostenibilidad de todos los procesos.

El sector de la automoción, concienciado con la movilidad sostenible

En los últimos años hemos asistido al crecimiento de una nueva mentalidadmás verde y ecológica. El respeto al medio ambiente ha calado profundamente en la sociedad y en todos los procesos industriales. La forma de desplazarnos ha cambiado de padres a hijos. Una movilidad sostenible es posible y, de hecho, ya es real.

En septiembre de 2015, 193 países de todo el mundo, incluida España, firmaron el Acuerdo de París que plantaba las bases de un futuro sostenible. Una guía para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad. En el pasado foro de Davos de 2020 se dio un paso más allá con el manifiesto del “propósito universal de las empresas en la cuarta revolución industrial”.

Este documento reafirma el compromiso empresarial en cumplir con los objetivos medioambientales pactados. Por supuesto, tales acuerdos implican cambios profundos en una industria clave para el devenir de Europa y de España. El sector de la automoción representó en 2022 casi el 8% del PIB y en torno al 11,5% de las exportaciones en nuestro país.

La cadena de valor social que aporta es fundamental, generando más de dos millones de empleos directos e indirectos. Un sector estratégico clave que tiene ante sí un desafío de considerables magnitudes. Por suerte, el sector de la automoción es una industria fuerte y consolidada en España. De hecho, nuestro país fue el noveno productor mundial de vehículos en 2022.

Los fabricantes de componentes de automoción nacionales llevan décadas trabajando con el objetivo de convertirse en una referencia a nivel internacional en proveedores estratégicos de clientes de todo el mundo. Experiencia, calidad, innovación y tecnología son solo algunas de las características que los han llevado a su posición de liderazgo, y seguirán trabajando, evolucionando y progresando en el camino hacia la movilidad sostenible.

Los retos de la movilidad sostenible en el sector de la automoción

En la actualidad, estamos inmersos en un nuevo paradigma de la movilidad sostenible que ha llegado para quedarse. La normativa anticontaminación de la Unión Europea es exigente, por lo que resulta recomendable que el transporte por carretera actualice sus formatos para reducir su impacto ambiental.

Para mejorar la calidad de vida del planeta, debemos reducir la huella de carbono y las emisiones de gases nocivos. A fin de lograrlo, estamos viendo importantes avances tecnológicos en todos los sectores que buscan mitigar el daño al medio ambiente. En concreto, estos son los retos a los que se enfrenta el sector de la automoción.

1. Renovación del parque de vehículos

El primer reto viene marcado por el mercado. España cuenta con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de la zona Euro, superior a los 13 años de antigüedad. El cambio por una movilidad más limpia debe suponer implicaciones en todos los niveles. 

Los planes de ayuda estatales a la compra de vehículos sostenibles son un paso fundamental. Diversas encuestas demuestran que un 57% de los consumidores estaría dispuesto a cambiar sus hábitos de compra para reducir el impacto medioambiental.

En esta línea, es necesario reactivar las ventas de vehículos nuevos y desarrollar otras medidas complementarias que también reduzcan la edad media del parque automovilístico. Por ejemplo, impulsar la venta de vehículos de ocasión garantizados y con menos de 5 años de antigüedad que cuentan con mecánicas más eficientes.

El coche eléctrico representa el futuro de la movilidad. Un reto con muchos problemas por solucionar para el que deben existir alternativas

2. Eliminación de los motores de combustión

La completa eliminación de los motores de combustión en virtud de las mecánicas eléctricas debe acompañarse de una red de recarga viable y eficaz. La producción de energía verde es un grave problema que debe considerarse esencial de cara a ese nuevo paradigma. Las energías renovables serán esenciales en este objetivo de emisiones neutras.

En la actualidad, ya existen diversos programas para incentivar la red de recarga. A nivel gubernamental destaca al Real Decreto Ley 29/2021. Por otra parte, CTAG lidera el proyecto ALMA para desarrollar una estructura más sostenible y eficiente para el vehículo eléctrico.

3. Reaprovechamiento de los componentes

El reciclaje y el reaprovechamiento de los componentes resultará clave para alcanzar los ambiciosos planes ambientales europeos. El sector de la automoción tiene un largo historial en el reciclaje y reutilización de componentes. La economía circular ya permite recuperar hasta el 95% de las partes de un automóvil, volviéndose a emplear en la industria o destinándolas a otros nichos comerciales o fines.

4. Innovación y desarrollo de nuevas tecnologías

No podemos olvidarnos de la innovación. El vehículo eléctrico es el gran protagonista, pero para ello se deben desarrollar las condiciones ideales para su uso. La red de recarga y la autonomía son los problemas fundamentales a los que habrá que dar solución durante los próximos años. El desarrollo de tecnologías que todavía no están con nosotros se volverá indispensable.

En este punto cabe mencionar que el sector de la automoción es de los que más invierte en el vital proceso de I+D+i. La innovación y el desarrollo de nuevos sistemas y tecnologías está profundamente arraigado en la industria. Solo en España el sector invierte el triple de la media nacional, un 4% de su facturación, y se espera que durante los próximos años esa cifra llegue a duplicarse.

En el camino hacia la movilidad sostenible es importante incluir las mejoras de eficiencia de los motores de combustión interna y su adaptación a los combustibles renovables y bajos en carbono (hidrógeno, biocombustibles y combustibles sintéticos), la electrificación (con batería o pila de combustible) y los diferentes grados de hibridación.

En esencia, ofrecer diversas soluciones adaptadas a cada necesidad. En vez de regular un final para el motor de combustión interna en los vehículos que llegan al mercado, es necesaria una eliminación gradual de los combustibles fósiles. Se debe incentivar la contribución de los combustibles renovables y bajos en carbono que permiten reducir las emisiones no sólo de los vehículos nuevos, sino también de la flota existente. 

Compromiso común para alcanzar la movilidad sostenible

La movilidad sostenible implica profundos cambios en todos los sentidos y aspectos de nuestra vida. Este camino que hemos emprendido debemos realizarlo juntos. Países, Gobiernos, empresas y consumidores deben darse la mano para que se pueda llegar a buen puerto de una manera satisfactoria, legal y trasparente.

El sector español de la automoción apuesta por una normativa uniforme a nivel nacional. Una regulación que tenga presente las diferentes realidades y necesidades territoriales. A su vez, esta debe ayudar a ayuntamientos y administraciones regionales a configurar las diversas normativas de movilidad.Tambiém orientar a los ciudadanos en el camino a seguir en la denominada movilidad del futuro, independientemente del punto geográfico desde el que se muevan.

Adicionalmente, la financiación exigida en el complicado proceso de I+D+i debe darse y recibirse con la máxima transparencia posible. Resulta fundamental que Gobiernos y empresas se pongan de acuerdo para regular tales acuerdos. De su buen hacer se conseguirán grandes logros de una forma sostenible y respetuosa no solo con el medio ambiente, también con la sociedad.

La industria de la automoción ha ido evolucionando década a década a lo largo de los más de 100 años de historia del automóvil. Una evolución con tendencia a acelerarse en los últimos años por la incorporación de las tecnologías digitales, los nuevos materiales y las nuevas tecnologías de propulsión. El siglo XXI marcará nuevos y apasionantes retos. La descarbonización es uno de los desafíos más fuertes a los que se ha enfrentado la industria automovilística, pero el éxito está asegurado gracias a una industria fuerte y sostenible.

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