CLEPA sostiene que ya se puede superar el umbral del 70% de contenido local europeo en vehículos electrificados
La Asociación Europea de Proveedores de Automoción (CLEPA) ha publicado nuevas conclusiones de Roland Berger que muestran que el valor agregado de los componentes fabricados en Europa alcanza hasta el 89% en los vehículos híbridos enchufables (PHEV) y el 83% en los vehículos eléctricos de batería (BEV). Estas cifras indican que la industria europea de automoción supera ampliamente, a día de hoy, el umbral del 70% de “Made in Europe” propuesto por la Comisión Europea en el marco de la Ley de Aceleración Industrial (Industrial Accelerator Act).
El análisis también advierte de que cada punto porcentual en que la Unión Europea rebaje los objetivos de “Made in Europe” propuestos por la Comisión se traducirá en pérdidas directas de empleo en todo el continente.
“Los vehículos son máquinas complejas. Un umbral de ‘Made in Europe’ que ignore dónde se fabrican realmente las piezas es una etiqueta que ignora al trabajador europeo. Por cada punto porcentual que la Comisión Europea desplace la definición desde el nivel de componente al nivel de vehículo, hasta 15.000 empleos estarán en riesgo”, ha señalado Benjamin Krieger, secretario general de CLEPA. “Si queremos una industria de automoción fuerte y soberana, debemos preservar la capacidad de fabricar los componentes localmente. Los últimos datos de Roland Berger demuestran que esa capacidad ya existe; ahora debemos asegurarnos de que se mantenga”.

Principales conclusiones del análisis
Aplicando la propia metodología de “Made in Europe” de la Comisión, basada en las normas de origen no preferencial, el análisis de Roland Berger y de los miembros de CLEPA concluye que el valor combinado de los componentes fabricados predominantemente o en gran medida en Europa alcanza ya el 89% en los PHEV y el 83% en los BEV.
El estudio revela una cadena de suministro bien posicionada para cumplir criterios ambiciosos:
- PHEV: los componentes que representan el 74% del valor del vehículo, excluidos el ensamblaje y las baterías, se fabrican predominantemente en Europa, mientras que otro 15% de piezas ampliamente fabricadas en Europa.
- BEV: los componentes que representan el 68% del valor del vehículo se fabrican predominantemente en Europa, y otro 16% se fabrica en gran medida en Europa. Esta proporción algo menor refleja simplemente una mayor presencia de componentes electrónicos y de propulsión que actualmente se abastecen fuera de la región, un ámbito con claro potencial de crecimiento industrial europeo.
Salvaguardar las tecnologías críticas y las cadenas de suministro
El análisis también despeja los temores de que unos criterios ambiciosos de localización puedan generar problemas de abastecimiento. Los datos confirman que la cadena de suministro europea es madura, resiliente y capaz de respaldar objetivos exigentes sin alterar la producción.
Asimismo, los resultados confirman la viabilidad de un umbral de localización del 50% específicamente para las tecnologías críticas. Con una cobertura europea muy elevada en componentes de propulsión eléctrica y una presencia significativa en electrónica principal, CLEPA subraya que mantener un umbral específico para tecnologías críticas es esencial para garantizar la soberanía europea sobre los sistemas que sustentan la movilidad del futuro.
No obstante, la Ley de Aceleración Industrial no es una solución única. Son necesarias con urgencia medidas estructurales para mejorar la competitividad de la Unión Europea como destino de fabricación e inversión, con el fin de mantener firmemente anclado en Europa el núcleo de la innovación en automoción.


