Mar2026

Uno de cada cuatro proveedores europeos de automoción se prepara para registrar pérdidas en 2026, según CLEPA

Uno de cada cuatro proveedores se prepara para cerrar 2026 con pérdidas, según revela la edición de primavera de 2026 del Pulse Check de CLEPA. Con un número creciente de empresas anticipando resultados negativos, los datos evidencian un giro de emergencia hacia sectores no automotrices como medida temporal para mantener la capacidad industrial en uno de los periodos más volátiles en la historia del sector.

Uno de cada cuatro proveedores espera pérdidas en 2026

Las expectativas de rentabilidad para 2026 siguen siendo débiles. El 76% de los proveedores de automoción prevé una rentabilidad inferior al 5%, el umbral mínimo necesario para sostener inversiones a largo plazo en innovación y capacidad industrial. Esto supone un ligero deterioro respecto al Pulse Check de otoño de 2025, donde el 70% de los proveedores declaraba expectativas similares.

El 24% de los proveedores anticipa ahora rentabilidad negativa (por debajo del -1%) en 2026, un aumento significativo frente al 15% registrado en la encuesta anterior. En la práctica, esto implica que uno de cada cuatro proveedores de automoción se está preparando para operar con márgenes negativos en 2026, lo que refleja una fuerte presión financiera sobre el sector.

Diversificación temporal: protección del núcleo automotriz

Para gestionar esta “tormenta perfecta” de incertidumbre persistente y presión sobre márgenes, los proveedores están ajustando sus estrategias empresariales. El 73% de las empresas ha modificado significativamente su cartera de productos, centrándose en plataformas clave, productos existentes de bajo margen o ampliando la aplicación de tecnologías ya desarrolladas.

Por ejemplo, están eliminando componentes básicos estandarizados con escaso margen, concentrando inversiones en plataformas clave de electrificación o software, o reutilizando tecnologías automotrices como sensores o electrónica de potencia en aplicaciones industriales.

En paralelo, el 40% de los proveedores está aumentando su exposición a sectores no automotrices, incluyendo industrias como defensa y otros mercados adyacentes.

“Los proveedores de automoción en Europa se enfrentan a una crisis de rentabilidad que exige una respuesta inmediata y pragmática”, afirma Benjamin Krieger, Secretario General de CLEPA. “Esta volatilidad económica ha forzado un giro de emergencia. La diversificación hacia sectores adyacentes debe ser una medida táctica y temporal para proteger el empleo y la base industrial. La implementación del Industrial Accelerator Act es más crucial que nunca. En el actual contexto geopolítico, la autonomía estratégica debe pasar de ser un objetivo a largo plazo a una prioridad política e industrial inmediata”.

El camino a seguir

Para abordar los desafíos estructurales y reforzar la competitividad industrial, CLEPA aboga por una regulación de CO₂ que garantice la innovación, permitiendo que todas las soluciones competitivas y neutras en carbono prosperen, evitando prescripciones tecnológicas y asegurando la libertad de elección del consumidor.

Asimismo, se requiere una implementación inmediata del Industrial Accelerator Act para evitar la competencia desleal y garantizar que el futuro de la movilidad europea permanezca en Europa.

El Parlamento Europeo y el Consejo deben instar a la Comisión a ir más allá de una política comercial pasiva. En su lugar, es necesario un enfoque riguroso basado en la evaluación de riesgos de los socios comerciales, con criterios objetivos y mecanismos de aplicación sólidos. Solo así será posible mantener cadenas de suministro interconectadas, cerrar lagunas comerciales y garantizar un entorno competitivo justo para la industria europea

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