Sistema de distribución: ¿Cómo minimizar pérdidas por fricciones e inercias?

  • El sistema de distribución es esencial para el correcto funcionamiento del vehículo.
  • Optar por recambios y elementos de calidad es sinónimo de ahorro y seguridad.

Un automóvil es la suma de cientos de miles de componentes trabajando conjuntamente y en perfecta armonía. El fallo de un solo elemento (por ejemplo, el sistema de distribución) puede provocar desastrosas consecuencias en el funcionamiento de nuestro coche. Un correcto mantenimiento resulta esencial para mantener en perfecto estado de revista la mecánica. No es una simple cuestión de mantenimiento, también de seguridad ya que nos permite prevenir situaciones de riesgo a la hora de circular.

La industria del automóvil se caracteriza por realizar un gran esfuerzo en I+D+i. Con un gasto que triplica a la media nacional, las empresas buscan extender al máximo la durabilidad de los componentes. Para ello resulta determinante un mantenimiento responsable, tal y como afirma la iniciativa Elige Calidad, Elige confianza. Adaptarse a los plazos de revisión resulta esencial para prevenir daños y gastos mayores.

Cómo minimizar las pérdidas por fricciones e inercias
Rodamientos, poleas y correas forman parte del sistema de distribución esencial de nuestro vehículo

Sistema de distribución, clave en el mantenimiento responsable

Como ya hemos dicho, un automóvil está conformado por miles de piezas. El sistema de distribución, como bien indica su nombre, se encarga de sincronizar y distribuir el trabajo del motor. Ya sea por correa o por cadena, la distribución permite que viajemos con seguridad y confianza. Se trata de un elemento muy importante, y por ello debemos prestarle especial atención, pues no da evidencias claras de una próxima rotura, figurando por ello en la lista de las averías más comunes.

El buen estado del sistema de distribución es clave para garantizar el correcto funcionamiento del motor y así evitar averías que conlleven reparaciones de coste elevado, explican desde ECEC. La recomendación es clara; cumplir con rigurosidad los plazos e intervalos de sustitución y revisión, aconsejando incluso adelantar las fechas fijadas por el fabricante para así evitar posibles riesgos innecesarios.

La distribución permite el óptimo funcionamiento de nuestro coche. Desde la gestión electrónica de las bombas de refrigerante, hasta variadores eléctricos de los árboles de levas, pasando por poleas de sistemas auxiliares. Sin sistema de distribución el coche no funciona, pudiendo llegar a producir lesiones irreparables en el motor, lo que supondría una reparación de miles de euros. Por mucho menos, el mantenimiento preventivo y responsable te permite ahorrar dinero.

No solo se trata de una mera cuestión de inversión y gasto, también de ahorro a lo largo del ciclo de vida útil. El correcto mantenimiento del sistema de distribución permite optimizar todas las tecnologías de nuestro coche. Sincronización de válvulas, ciclos de motor, sistema de escape, inyección de combustible… Un proceso milimétricamente programado en el que cualquier desajuste puede producir importantes pérdidas de rendimiento.

¿Cómo minimizar pérdidas por fricciones e inercias?

Con el paso del tiempo el sistema de distribución puede verse afectado por un prematuro desgaste de alguno de sus componentes auxiliares como tensores o rodillos. El desajuste de cualquiera de ellos provoca una pérdida de sincronización, que a su vez es motivo de un incremento en el consumo de combustible o en el deterioro acelerado de otros componentes como las válvulas del motor o el sistema de inyección.

El sistema de distribución no da avisos claros de defectos importantes, y muchas veces cuando se pretende emprender acciones correctivas ya resulta tarde. Según la iniciativa ECEC, en caso de rotura o deterioro, se daría una alta probabilidad de rotura de elementos internos del motor, lo que llevaría a una avería de graves consecuencias, un alto coste y otros problemas derivados en la seguridad.

Dentro de esos problemas secundarios de especial relevancia hay que destacar la posible negación en las Inspecciones Técnicas obligatorias. El desajuste de la distribución puede acompañarse de un gasto excesivo y de un incremento en las emisiones contaminantes del coche, algo que puede causar un rechazo en la ITV periódica de nuestro vehículo, algo que nadie quiere que ocurra en ninguna circunstancia.

Calidad como aliado a la seguridad

Elige confianza, Elige calidad no solo avisa de los problemas derivados de un mal mantenimiento del sistema de distribución de nuestro coche. Dentro del programa de mantenimiento preventivo se destaca la elección de materiales y proveedores de calidad como parte fundamental para evitar problemas mayores. Confiar en empresas de reconocido prestigio, así como en profesionales de dilatada experiencia supone un ahorro a lo largo de la vida útil de nuestro coche.

Antes de emprender un viaje largo, habitualmente en las principales épocas estivales, es necesario comprobar la salud de nuestro vehículo. Acciones sencillas permiten mejorar la seguridad de nuestros recorridos. Se ha de tener en cuenta que un fallo en el sistema de distribución provocará que los sistemas de seguridad activa del vehículo, tales como dirección asistida o servofrenos, dejarán también de funcionar, poniendo en grave riesgo nuestras vidas.

La iniciativa ECEC promueve la seguridad en base a un correcto mantenimiento de nuestro coche. Revisar la salud mecánica es sinónimo de previsión, ahorro y seguridad. A la hora de pasar por el taller es esencial ponerse en manos de expertos y optar siempre por componentes de calidad y alta confianza.

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