El impacto del Software-Defined Vehicle en los proveedores de componentes

Los Software-Sefined Vehicle representan el futuro del automóvil: estos son los retos para los proveedores de automoción.

  • La llegada del Software Defined Vehicle representa una reconfiguración total del modelo de negocio de los proveedores de automoción.
  • La gestión de datos y la monetización post-venta son algunos de los cambios drásticos a los que deberán enfrentarse en el futuro.

El mundo del automóvil está sufriendo una revolución sin precedentes. El impacto del vehículo definido por software puede llegar a ser más relevante incluso la aparición del coche autónomo o la invención de la cadena de montaje.

Con este nuevo modelo, muchas funciones del vehículo dependen del software y la IA. Esto permite mejorar el coche mediante actualizaciones inalámbricas, incluso después de salir del concesionario.

Para los proveedores de componentes de automoción, el Software-Defined Vehicle no es una simple evolución tecnológica; es una reconfiguración total de su modelo de negocio, de sus capacidades técnicas y de su posición en la cadena de valor.

Software-Defined Vehicle: un cambio sustancial para los proveedores

Hasta ahora, los vehículos se construían a partir de múltiples unidades de control electrónico (ECU), cada una encargada de una función específica. Estas podían gestionar desde la climatización hasta sistemas de seguridad o el control del motor y la transmisión. Cada ECU era desarrollada por un proveedor, que integraba en ella su propio software cerrado para ejecutar esa función.

En cambio, el vehículo definido por software supone un borrón y cuenta nueva descomunal, también para los proveedores de automoción. Este tipo de vehículos rompen el esquema anterior apostando por una arquitectura centralizada. Ahora, unos pocos ordenadores de alto rendimiento se encargan de gestionar múltiples funciones del vehículo. Con este cambio, los proveedores deberán desarrollar componentes capaces de integrarse en sistemas operativos centralizados, lo que exige una transición total del hardware físico al desacoplamiento total entre software y hardware.

Además, este cambio crucial en la gestión electrónica de los coches del futuro, no solo es una cuestión de cambiar un componente por otro, afecta también a la manera de enviar la información, de gestionarla, de actualizarla y de mejorarla. la IA en la automoción jugará también un papel fundamental.

El Software-Defined Vehicle siempre estará actualizado

Hasta ahora, los proveedores de automoción diseñaban una pieza, la marca la validaba y se vendía por millones. Ahora, los proveedores deben mejorar la competitividad gracias a su maestría en la ingeniería de software de sistemas. Hay 3 puntos clave que deberán asegurar para mejorar su competitividad:

  • Virtualización y comunicación: este punto será crucial para que el sistema funcione correctamente: los elementos externos de software tendrán que enviar siempre la información precisa y sin fisuras al cerebro central del coche.
  • Gestión de datos: estos sistemas no son estáticos, también mejoran con toda la información relativa a la conducción que pueden obtener y gestionar en la vida real. Alimentar correctamente a los algoritmos que analizan los datos que ayudarán a evolucionar el software es clave.
  • Ciberseguridad: los vehículos estarán permanentemente conectados y eso los hace vulnerables a ciberataques. Por eso los proveedores de automoción deberán invertir millones para asegurar que estos vehículos definidos por software son seguros durante toda su vida útil.

Además, hay otro punto clave para los proveedores en la era del Software-Defined Vehicle: el modelo de negocio cambia por completo. Gracias a esta tecnología viva, que permite evolucionar y mejorar el vehículo durante su vida, se introduce la monetización post-venta.

El equipo de ingeniería desarrollará actualizaciones de software y el vehículo se actualizará a distancia

Monetización posventa: el punto de inflexión

Los coches definidos por software podrán mejorar componentes tan vitales como la potencia, la eficiencia en consumos o el equipamiento tecnológico de la noche a la mañana, mientras el coche duerme en el garaje.

Esto es clave para el futuro de la posventa en automoción, ya que el cliente podrá pagar más allá de la compra para ir mejorando y actualizando su vehículo. En el sector de los proveedores de automoción, esto supone una transformación profunda, ya que podrán asumir un papel más relevante en el modelo de negocio.

El objetivo es una transformación total en empresas que puedan desarrollar un modelo de negocio ‘Software-as-a-Service’, o más conocido como SaaS. Esto implica que las empresas deben no solo desarrollar un nuevo componente, sino también analizar cómo pueden generar valor a lo largo del tiempo.

Por eso, el desarrollo cambia por completo y los especialistas en software toman un protagonismo capital en empresas tradicionalmente más enfocadas en una ingeniería mecánica y en una producción totalmente industrial. Además, los tiempos de desarrollo y evolución también cambian por completo: antes una pieza se desarrollaba para cubrir una vida útil de 5 o 7 años, ahora en meses un software puede evolucionar por completo.

Un reto de capacidades y competitividad

El Software Defined Vehicle supone una revolución total para los proveedores de automoción: dejarán de ser fabricantes de piezas para convertirse en empresas tecnológicas. Los que sean capaces de desarrollar software escalable a diferentes marcas y modelos, de generar rentabilidad combinando un negocio tradicional y uno muy innovador con grandes inversiones en I+D y los que puedan tener una mejor gestión de los datos generados no solo sobrevivirán, sino que se convertirán en empresas imprescindibles en un ecosistema donde el valor ya no está tanto en el producto en sí, sino en la capacidad que tenga de seguir actualizado y evolucionado durante el paso del tiempo.

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