Sep2026

Una encuesta muestra que los ciudadanos apoyan múltiples tecnologías de propulsión frente a imposiciones de la Unión Europea

El consumidor medio encuestado rechaza una prohibición de determinadas tecnologías de automoción, contempla distintas opciones de propulsión para su próximo vehículo y considera necesario seguir avanzando en la preparación para una electrificación total. Estas son las principales conclusiones de una nueva encuesta de YouGov realizada entre ciudadanos de cinco grandes mercados europeos (Francia, Alemania, Italia, Polonia y España, que en conjunto representan más del 70% del mercado automovilístico de la UE). Para los responsables políticos, la próxima revisión de los estándares de CO₂ para turismos y furgonetas supone una oportunidad clave para permitir una mayor variedad de tecnologías de propulsión y alinear realmente el ritmo de las políticas climáticas con las expectativas de los ciudadanos y con su percepción sobre el grado de preparación de sus respectivos países.

Basada en una muestra representativa de 5.221 adultos (alrededor de 1.000 en cada país), la encuesta de YouGov, encargada por CLEPA, revela una clara reticencia hacia un futuro basado en una única solución tecnológica: tomando la media de los cinco mercados, solo el 8% de los ciudadanos tiene intención de adquirir un vehículo eléctrico de batería (BEV) como su próximo coche*. Los vehículos eléctricos híbridos (HEV) siguen superando a los BEV en prácticamente todos los mercados analizados. La única excepción es Alemania, donde la intención de compra de BEV alcanza el 14%, seguida de cerca por los HEV, con un 13%.

Los consumidores rechazan las imposiciones tecnológicas rígidas. En los países analizados, una media del 47% de los ciudadanos apoya incentivar alternativas más limpias en lugar de prohibir las tecnologías existentes, mientras que un 22% considera que la UE no debería intervenir en absoluto en el mercado de vehículos. En cambio, solo el 17% de los ciudadanos respaldaría una prohibición directa de determinadas tecnologías.

“La encuesta sugiere que existe una desconexión entre las decisiones políticas que se toman en Bruselas y la realidad de los ciudadanos europeos”, afirmó Benjamin Krieger, secretario general de CLEPA. “Los ciudadanos quieren conducir vehículos más limpios, incluidos los eléctricos, pero prohibir de facto los vehículos híbridos y los de combustibles alternativos limita drásticamente sus opciones. La próxima revisión de los objetivos de CO₂ representa una oportunidad para adaptar el ritmo de la transición a esta realidad y proporcionar a la industria la flexibilidad que necesita, al tiempo que se ofrece a los consumidores la posibilidad de elegir las tecnologías limpias que realmente desean.

A la hora de valorar la transición, los consumidores consideran que sus países están incluso menos preparados que ellos mismos para afrontar este proceso (68%), y un significativo 75% afirma que su país no está preparado para una electrificación total. Las principales preocupaciones* que explican esta reticencia son la falta de infraestructura de recarga (46%), el precio de los vehículos (46%) y el incremento de los costes energéticos (37%).

Dado que tres de cada cuatro encuestados consideran que su país todavía no está preparado para una electrificación total, los resultados apuntan a que los responsables políticos deberían centrarse, en primer lugar, en crear las condiciones necesarias para que la transición tenga éxito —infraestructura de recarga, vehículos asequibles y costes energéticos competitivos—, al tiempo que se mantiene una variedad de tecnologías de bajas y cero emisiones durante el proceso de transición.

Resultados de los encuestados en España

En España, los resultados reflejan igualmente una clara preferencia por mantener abiertas distintas opciones tecnológicas durante la transición. Los vehículos híbridos y de gasolina son las opciones que generan una mayor intención de compra, con un 24% de los encuestados en ambos casos, seguidos de los vehículos híbridos enchufables y de autonomía extendida (PHEV/EREV), con un 17%, los diésel (14%) y los eléctricos de batería (BEV), con un 8%. España registra, además, el mayor apoyo entre los cinco países analizados a incentivar las tecnologías más limpias sin prohibir las existentes, con un 56% de los ciudadanos a favor de esta opción. Solo el 21% de los encuestados apoya una prohibición, mientras que el 13% considera que la UE no debería intervenir en el mercado de vehículos.

En cuanto al grado de preparación para una electrificación total, solo el 19% considera que España está preparada, frente a un 75% que opina lo contrario, mientras que el 27% de los encuestados se considera personalmente preparado para esta transición, el porcentaje más elevado de los cinco países. La falta de infraestructura de recarga es, con diferencia, el principal obstáculo identificado por los ciudadanos españoles (56%), seguida de la autonomía de los vehículos (44%) y de su precio (36%).

Javier Pujol, presidente de SERNAUTO, ha señalado: “Estos resultados ponen de manifiesto la importancia de que las políticas públicas estén alineadas con las necesidades, expectativas y capacidad de adaptación de los ciudadanos. La descarbonización de la movilidad es un objetivo compartido, pero para que la transición sea efectiva y sostenible debe tener en cuenta la realidad de los usuarios y ofrecerles alternativas que respondan a sus diferentes necesidades. Nos encontramos ante un momento único para alinear las políticas públicas con esta realidad y apostar por medidas que incentiven la reducción de emisiones sin cerrar anticipadamente ninguna opción tecnológica. La transición será más rápida y sólida si las decisiones políticas y las expectativas de los ciudadanos avanzan en la misma dirección”.

*Respuesta de opción múltiple

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