Tipos de sensores de un vehículo: ¿qué función cumplen?

  • Los vehículos actuales cuentan con numerosos sensores que se encargan de hacer la conducción más sencilla, segura y confortable. Son un elemento clave para alargar la vida útil del automóvil.
  • Los sensores del vehículo se clasifican según diversos parámetros, pero todos cumplen una serie de características básicas que los fabricantes de componentes han de tener en cuenta en su desarrollo.

Los automóviles actuales son mucho más que un mero medio de transporte. La tecnología ha permitido que nuestros vehículos sean espacios más seguros, confortables e incluso entretenidos. Todo ello gracias a los avanzados sistemas de infoentretenimiento que equipan. En este sentido, los sensores del vehículo juegan un papel protagonista en múltiples aspectos.

Los sensores del vehículo son como los órganos sensoriales humanos. Los ojos, la nariz, la boca y las manos envían señales al cerebro para que este pueda tomar decisiones. En el caso de los sensores del vehículo ocurre lo mismo: recopilan información y la envían a la unidad de control electrónico para que realice los ajustes oportunos o avise al conductor.

De esta forma, los sensores del vehículo vigilan constantemente distintos parámetros para mantenerlo todo bajo control. Podemos encontrar sensores en la mayoría de los componentes principales de un vehículo, desde el motor hasta los paragolpes. Es más, cada vez tienen un mayor peso en la decisión de compra de los usuarios por su importante labor.

¿Qué función cumplen los sensores del vehículo?

Los vehículos actuales cuentan con numerosos sensores, cuya finalidad es hacer más sencilla, cómoda y segura la conducción. Se calcula que aproximadamente un 30% del valor material de un vehículo corresponde a la electrónica.

Un automóvil cuenta con alrededor de 100 sensores y centralitas que canalizan toda la información y adaptan el funcionamiento de los sistemas y del coche. Los sensores del vehículo cumplen múltiples funciones, desde prevenir averías y accidentes hasta ayudarnos a estacionar el vehículo sin percances. Incluso antes de lo que pensamos serán capaces de conducir un vehículo de forma autónoma.

Los sensores del vehículo emplean una información física o química, como por ejemplo, los grados de temperatura o el número de las revoluciones del motor. Filtran esta información y la convierten en datos que se envían a la unidad de control electrónico, de forma que esta pueda comprenderla. 

Dichos datos se miden adicionalmente por su frecuencia, intensidad y duración, a fin de hacer lo más exacta posible la información. Los parámetros se contrastan con los datos almacenados en la unidad de control y, si hay alguna desviación significativa, avisa al conductor o toma las medidas oportunas gracias a los actuadores.

En resumen, los sensores del vehículo son transmisores que informan a la unidad de control del buen funcionamiento de los distintos componentes del coche. Gracias a ello, son capaces de optimizar las tareas relacionadas con el consumo de combustible, las emisiones de gases, la eficiencia del motor y la propia seguridad o comodidad de los pasajeros, entre otras.

Características de los sensores del vehículo

En un vehículo podemos encontrar tres tipos de sensores: mecánicos, eléctricos y electrónicos. Cada uno de ellos tiene una forma de recopilar y transmitir la información que recibe, pero todos ellos cumplen con una serie de características básicas.

Entre los muchos factores que los fabricantes de componentes tienen en cuenta a la hora de desarrollar los sensores del vehículo para una determinada tarea o control destacan especialmente:

  • Resistencia a las condiciones más adversas: temperatura, humedad, suciedad, productos químicos y campos electromagnéticos.
  • Pequeño tamaño y facilidad de instalación y desinstalación. Debe ser sencillo revisarlos o cambiarlos.
  • Máxima precisión posible.
  • Linealidad o correlación lineal.
  • Elevada sensibilidad.
  • Variación mínima de la magnitud de entrada que puede detectarse.
  • Rapidez de respuesta.
  • Alta capacidad de repetitividad de la misma medida.

Del buen funcionamiento de los sensores de un vehículo depende la obtención de datos veraces sobre el estado de los componentes del vehículo que nos permitan alargar la vida útil del automóvil.

Tipos de sensores en los vehículos

Existen cada vez más tipos de sensores en los vehículos. Todos ellos tienen una razón de ser y, por lo general, más de una utilidad diferente. Podemos clasificarlos principalmente en dos categorías, por su función y por la señal de salida emitida:

Tipos de sensores por su función

En esta categoría podemos encontrar tres tipos de sensores en los vehículos:

  • Sensores para funciones de mando y regulación: son capaces de recopilar y transmitir una información que se traduce en una acción a través de los actuadores. Por ejemplo, los sensores de lluvia y luces, los sensores RPM, o el sensor de ABS, que gracias al control que ejerce sobre la frenada evita que las ruedas se bloqueen y mantiene la dirección.
  • Sensores de seguridad: todos aquellos enfocados a la seguridad del vehículo. Podemos encontrar sensores de alarma antirrobo, sensores de potencia, sensores LiDAR, sensores de aparcamiento, sensores del sistema de alerta de cambio de carril, etc.
  • Sensores para la vigilancia del estado del vehículo: son todos aquellos sensores que se aseguran del correcto funcionamiento del automóvil y, en caso contrario, nos avisan. Por ejemplo, los sensores que miden la emisión de gases o la presión de los neumáticos.

Tipos de sensores por su señal de salida

Dependiendo de la forma en la que los sensores del vehículo transmiten la información, podemos encontrar la siguiente clasificación:

  • Señal analógica: es la señal generada por algún tipo de fenómeno electromagnético. Por ejemplo, la del caudalímetro, la presión del turbo o la temperatura del motor.
  • Señal digital: es aquella cuyos signos representan ciertos valores discretos que contienen información codificada. Por ejemplo, la que indica la conexión o desconexión de determinados elementos.
  • Señal pulsatoria: aquella que sufre cambios regulares de magnitud a partir de un valor constante. Por ejemplo, los sensores RPM o los de temperatura.

Gracias a los avances tecnológicos, los sensores de los automóviles actuales brindan a las grandes empresas del sector de la automoción la capacidad de comunicación y control de diferentes aspectos de un automóvil. Los sensores permiten que existan coches más cómodos, limpios y seguros.

Los sensores de los vehículos son sus ojos y sus oídos. Gracias a ellos los vehículos actuales son más seguros, confortables y limpios.

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