La trazabilidad y el Pasaporte Digital de Producto son clave para conseguir que la automoción sea más sostenible.
- La sostenibilidad en automoción evoluciona hacia un enfoque basado en el análisis del ciclo de vida completo del vehículo, impulsado por la regulación europea y el uso del Pasaporte Digital de Producto.
- La trazabilidad y la gestión de datos se convierten en elementos clave para transformar la cadena de valor y garantizar la competitividad del sector.
La sostenibilidad en automoción ha pasado en los últimos años de ser una prioridad a convertirse en un eje estratégico para toda la industria. En este contexto, la Unión Europea ha dado un paso decisivo con la implantación del Pasaporte Digital de Producto (DPP), una iniciativa enmarcada en su estrategia de economía circular y el Pacto Verde Europeo.
La industria automovilística ha sido designada como sector prioritario debido a la complejidad de sus productos y al impacto ambiental de su ciclo de vida. El DPP, que recopila información a lo largo de todas las fases del producto, será clave para garantizar la trazabilidad, la transparencia y el cumplimiento normativo. En este escenario, los proveedores de automoción jugarán un papel esencial en la aplicación del DPP en los componentes de los vehículos.
La sostenibilidad en automoción ya no se mide solo en emisiones
Durante mucho tiempo los fabricantes han asociado la sostenibilidad en automoción principalmente a reducir las emisiones que se generaban durante el uso de sus vehículos.
Pero ahora ya no basta con reducir emisiones durante el uso del vehículo, sino que el foco se ha desplazado a su propia fabricación. En este contexto, el Pasaporte Digital de Producto emerge como una herramienta clave para poder medir el impacto ambiental de cualquier producto desde su fabricación hasta su reciclaje.
De manera resumida, podríamos decir que el DPP se centra en las siguientes etapas:
- Extracción de materias primas con las que se fabricará el vehículo o sus componentes
- Procesos de fabricación
- Transporte y logística
- Uso del propio vehículo
- Fin de vida y reciclaje
La idea principal que se persigue mediante el uso del PDD es la de evitar la deslocalización de las emisiones hacia fases no reguladas, garantizando así una reducción real del impacto ambiental.
Por tanto, los fabricantes tienen que ir un paso más allá porque asumen toda la responsabilidad sobre la cadena de valor, debiendo integrar la sostenibilidad en su estrategia.
Trazabilidad y datos: la base de la nueva sostenibilidad en automoción
Pero de nada sirve aumentar la sostenibilidad en automoción si no existe una buena trazabilidad, que nos permite reconstruir el historial de cada componente. Solo de este modo podremos determinar si un vehículo en su conjunto o cada pieza de manera individual es o no sostenible.
Para poder obtener esa trazabilidad es necesario recopilar toda una serie de datos que deben proporcionar tanto fabricantes como proveedores. En ellos encontraremos información sobre los países de procedencia de los componentes, o en qué fábricas se han producido.
Transparencia de la cadena de suministro y medición del impacto
Hay que tener en cuenta que buena parte del impacto ambiental que genera un vehículo no lo produce el propio automóvil en sí, sino su cadena de suministro. Es por ello que debe ser transparente y permitir al fabricante conocer en detalle el origen de los materiales, las condiciones de producción y el impacto asociado a cada componente.
Por ejemplo, las emisiones generadas al fabricar los materiales, el uso de agua y de energía, condiciones laborales, transporte y logística… todo ello permite medir con precisión la huella de carbono que genera cada componente. Pero no solo eso, también nos facilita la detección de proveedores con alto impacto ambiental y, en definitiva, poder cumplir con la normativa europea de sostenibilidad en automoción.
Además, esta transparencia permite también identificar oportunidades de optimización, así como saber en tiempo real dónde está cada componente y solucionar problemas en la cadena de suministro.
Infraestructura digital para la sostenibilidad: interoperabilidad y reporte ESG
Sin embargo, para poder transformar la automoción en un sector más sostenible, no basta con recopilar datos. Es esencial contar con una infraestructura digital capaz de conectarlos, compartirlos y convertirlos en información fiable. Esto se traduce en dos conceptos clave: la interoperabilidad y el reporte ESG (Environmental, Social and Governance, por sus siglas en inglés).
La interoperabilidad hace referencia a la capacidad de diferentes sistemas, empresas y plataformas de comunicarse entre ellas. Solo de esta manera se puede combinar una información que, como hemos visto, puede provenir de centenares de proveedores distintos repartidos por todo el mundo. Así, mediante el uso de Códigos QR o RFID, plataformas digitales e incluso inteligencia artificial aplicada a la automoción, se pueden integrar y comparar datos sobre emisiones, materiales o consumo energético.
Sin interoperabilidad este proceso sería manual, lento y poco fiable. En cambio, con estándares comunes los datos pueden fluir automáticamente a lo largo de toda la cadena de valor, haciendo que el DPP funcione tal y como se espera.
Por otra parte el reporte ESG añade una capa adicional de exigencia, ya que las empresas deben demostrar su sostenibilidad con datos reales. Esto implica reportar indicadores como la huella de carbono, el impacto social de la cadena de suministro o las emisiones indirectas, también llamadas Scope 3. Este último punto es especialmente relevante, ya que según apuntan diversos estudios las emisiones Scope 3 pueden representar hasta el 90% del total en sectores industriales como la automoción.
Qué información integrará el Pasaporte Digital en automoción
El DPP permitirá acceder a los datos que describen las características y el impacto de un vehículo durante todo su ciclo de vida. Así pues, veamos de manera gráfica qué información integra principalmente el Pasaporte Digital de Producto:
- Origen e identificación de materias primas
- Composición de materiales
- Huella de carbono
- Huella hídrica
- Historial de mantenimiento
- Manuales de usuario
- Instrucciones de reparación
- Información sobre proveedores
- Certificaciones de sostenibilidad
- Datos de eficiencia energética
- Instrucciones para el reciclaje
Todo este volumen de datos permitirán a los fabricantes mejorar su transparencia e impulsar la economía circular. Además, serán accesibles también para proveedores, reguladores e incluso consumidores.
Implicaciones para fabricantes y cadena de valor
Todos los actores implicados en la cadena de suministro deben adaptarse al DPP, pero son los fabricantes los que deben gestionar el volumen de datos. Es por ello que deben invertir en una infraestructura digital capaz de hacerlo de manera eficiente, pudiendo así optimizar su cadena de suministro.
En paralelo, la cadena de valor se vuelve mucho más exigente en términos de transparencia. Los proveedores ya no solo compiten en precio o calidad, sino también en su capacidad para aportar datos verificables sobre sostenibilidad. Dicho de otra manera: un proveedor tendrá que tener en cuenta la trazabilidad y la sostenibilidad a la hora de fabricar cualquier componente.

El objetivo tanto de fabricantes como de proveedores no es solo poder decir que son sostenibles, sino también poder demostrarlo. Es por ello que deben aplicar una serie de cambios en los procesos industriales para diseñar, fabricar, distribuir y reciclar cualquier componente.
El foco principal está puesto, como antes mencionábamos, en las emisiones Scope 3. Ya no solo por su gran porcentaje del total de las emisiones del proceso de fabricación, sino porque el peso económico y ambiental de esta huella de carbono es enorme.
Se calcula que solo las emisiones asociadas a las cadenas de valor de los grandes fabricantes europeos alcanzaron en 2023 aproximadamente los 1.500 millones de toneladas de CO₂. Para ponerlo en contexto, esta cifra representa casi la mitad del total de las emisiones anuales de los 27 Estados miembros de la UE juntos.
Así pues, tanto fabricantes como proveedores están rediseñando sus estrategias de fabricación para reducir el impacto medioambiental. Asimismo están trabajando de manera coordinada y llevando a cabo una reconfiguración geográfica para dejar de depender de materias primas que provengan de zonas lejanas.
Nuevas exigencias contractuales y competitivas
Con el objetivo de aumentar la sostenibilidad en automoción, las empresas del sector están modificando sus procesos de selección y evaluación de proveedores. La intención que persiguen es elegir aquellos que puedan proporcionar de una manera más eficaz la trazabilidad de sus productos.
En este contexto las compañías que no sean transparentes corren el riesgo de quedar fuera de la cadena de valor. Y es que los contratos que los fabricantes establecen con dichas compañías incluyen auditorías de sostenibilidad, evaluación de los procesos de fabricación y cláusulas ESG.
Circularidad, ecodiseño y recuperación de valor
Un elemento clave para aumentar la sostenibilidad en automoción es el que tiene que ver con la economía circular, lo cual implica diseñar productos pensando en su durabilidad, reutilización y reciclaje. Aquí el ecodiseño juega un papel protagonista, ya que permite reducir el impacto ambiental desde las primeras fases del desarrollo del producto.
En todo este proceso el Pasaporte Digital de Producto se vuelve fundamental, ya que permite identificar correctamente los materiales usados durante la fabricación, la procedencia de las materias primas y la eficiencia en el reciclaje.
Competitividad y futuro del sector ante el nuevo escenario de sostenibilidad
El nuevo enfoque regulatorio europeo ha convertido la trazabilidad y el PDD en elementos clave para transformar la sostenibilidad y la competitividad de la industria de la automoción. Así pues, todas las empresas que quieran seguir siendo competitivas deberán integrar el ciclo de vida, la trazabilidad y el Pasaporte Digital de Producto a sus componentes o vehículos.
Además, también deberán realizar las inversiones necesarias en infraestructura (para hacer más sostenible la fabricación) o digitalización (para gestionar el enorme volumen de datos que proporciona y requiere el DPP).
En definitiva, las empresas que sepan adaptarse al Pasaporte Digital de Producto liderarán la transformación de la automoción, pero las que no lo hagan se quedarán rezagadas. Para conseguirlo es imprescindible que dispongan de una buena trazabilidad y de una gestión de datos eficiente, transformando la cadena de valor y garantizando la competitividad del sector.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es el Pasaporte Digital de Producto (DPP)? Es una herramienta digital que recopila información sobre todo el ciclo de vida de un producto, desde la fabricación hasta el reciclaje, permitiendo conocer su impacto ambiental y mejorar su gestión.
- ¿Por qué es importante el DPP para la sostenibilidad en automoción? Porque permite medir de forma precisa el impacto del vehículo en todas sus fases y facilita el cumplimiento de la normativa europea.
- ¿Cómo afecta el DPP a los fabricantes? No solo les obliga a reconfigurar sus procesos de fabricación, sino a mejorar sus sistemas de gestión de datos, modificar los criterios a la hora de elegir a sus proveedores y a colaborar más estrechamente con todos los actores implicados en la cadena de suministro.
- ¿Cuándo será obligatorio el Pasaporte Digital de Producto? El Pasaporte Digital de Producto (DPP) en la automoción de la Unión Europea será obligatorio de forma generalizada a partir de 2027 para productos prioritarios, destacando las baterías de vehículos eléctricos a partir del 18 de febrero de ese año.