- Los vehículos actuales cuentan con numerosos sistemas enfocados a garantizar la seguridad vial. Tecnologías y componentes del coche estructurales que, pese a no estar a la vista, salvan vidas.
- Para que los elementos y tecnologías de seguridad logren evitar accidentes de coche de forma eficaz, es necesario que los utilicemos de manera adecuada y que llevemos a cabo un correcto mantenimiento de ellos.
La industria del automóvil se caracteriza por estar en constante transformación. Junto a la eficiencia y la sostenibilidad que actualmente protagonizan el sector, hay un aspecto que lleva décadas evolucionando: la seguridad. El número de componentes del coche enfocados a mejorar la seguridad vial y el confort de los pasajeros es cada vez mayor.
Es más, la UE obliga a que los vehículos nuevos comercializados en su territorio equipen muchos de estos innovadores sistemas. Una buena parte de ellos están a la vista y todos los conocemos.
Sin embargo, muchos otros permanecen ocultos y son un misterio para los conductores. Vamos a descubrir estas funciones prácticas que, pese a pasar desapercibidas, evitan a diario miles de accidentes de coche.
El papel fundamental de la tecnología en los vehículos
La tecnología ha cobrado gran relevancia en muchos aspectos de nuestras vidas y el sector de la automoción no es una excepción. Desde las innovaciones integradas en los automóviles, como los ADAS, hasta el desarrollo de procesos productivos más avanzados y el empleo de nuevos materiales. Todo ello hace que los vehículos sean cada vez más seguros, cómodos y sostenibles.
En la práctica totalidad de los componentes del coche de seguridad activa la tecnología resulta esencial. Como señalan algunos estudios, si todos los vehículos equipasen de serie muchos de los avanzados sistemas actuales, sería posible prevenir en torno al 40 % de los siniestros de tráfico, el 37 % de las lesiones graves y el 29 % de las muertes causadas por siniestros viales.
La pregunta es, ¿cuáles son estos sistemas que se ocultan bajo la piel de nuestro coche y actúan como ángeles de la guarda?
Existen una serie de componentes en el coche que, pese a ser ‘invisibles’, mejoran de forma notoria la seguridad vial. Sistemas como el ESP y tecnologías como los ADAS evitan accidentes a diario.
Sensores y radares que evitan accidentes de coche
Los vehículos actuales cuentan con numerosos radares y sensores. Algunos están a la vista, como los de aparcamiento, pero muchos otros no, ya que permanecen ocultos tras los parachoques, la parrilla o los emblemas. Estos dispositivos son capaces de detectar objetos, medir distancias, velocidades y otras variables para mejorar la seguridad vial.
- Los radares, que utilizan ondas de radio, permiten detectar vehículos, personas y otros objetos. Son utilizados por numerosos sistemas de asistencia al conductor (ADAS). Por ejemplo, el control de crucero adaptativo (ACC), el asistente de frenado y la detección de peatones en la frenada de emergencia.
- Los sensores, por su parte, miden factores como la velocidad, la temperatura o la presión, entre otros. Ubicados en las ruedas, el motor, los frenos, el volante o el sistema de suspensión, se utilizan en diversos sistemas de seguridad: sistemas de control del vehículo, asistencia al conductor, sistemas de diagnóstico…
Los sensores y radares, junto con el desarrollo de la tecnología 5G, también jugarán un papel esencial en la conducción autónoma. Tendremos vehículos capaces de comunicarse entre sí y con la infraestructura. Estos avances, que ya se empiezan a ver en algunos vehículos del mercado, serán clave para mejorar la seguridad vial y la reducción de accidentes de coche.

Sistemas que mantienen todo bajo control
Los sistemas de control del vehículo y asistencia a la conducción ayudan a prevenir accidentes y mejoran la seguridad tanto del conductor como de los pasajeros. Algunos de los más relevantes son:
- Frenado Antibloqueo (ABS): evita que las ruedas se bloqueen durante las frenadas intensas, manteniendo la dirección del vehículo. Se complementa con otros sistemas como la distribución electrónica de frenado (EBD), el asistente a la frenada de emergencia (BAS) o la frenada autónoma (AEB).
- Control de Estabilidad (ESC): contribuye a mantener la estabilidad del vehículo en maniobras de emergencia o sobre superficies resbaladizas.
- Control de Tracción (TSC): minimiza la pérdida de tracción en las ruedas cuando los neumáticos pierden adherencia o agarre.
- Los ADAS del vehículo, cada vez más presentes en los automóviles actuales y muchos de ellos ya obligatorios: asistente de velocidad inteligente (ISA), aviso de cambio involuntario de carril con asistente de dirección, detector de ángulo muerto, alerta de fatiga…
Estos componentes del coche trabajan junto a los sistemas de conducción (eléctrico, de dirección, transmisión, frenos o suspensión) para garantizar la seguridad y el control del vehículo cuando vamos al volante.
La centralita, un componente del coche esencial
A menudo pasa desapercibida, pero la ECU (Unidad de Control Electrónico) o centralita es fundamental para la seguridad y el funcionamiento del vehículo. Esencialmente, actúa como el cerebro de vehículo, y, sin ella, no funcionaría todo el conjunto de componentes de un coche. Controla todos los sistemas, desde el motor y los cinturones hasta los ADAS, garantizando un rendimiento óptimo del conjunto y la detección de fallos.
No solo la tecnología es la protagonista en la seguridad vial
Más allá de todos estos innovadores y tecnológicos avances, en las entrañas de un automóvil también se esconden muchos otros elementos de seguridad pasiva que salvan vidas. Es el caso de los airbags, los cinturones de seguridad, los sistemas de corte de inyección o los elementos deformables de la carrocería y el chasis.
En combinación con los sistemas de seguridad activa, son fundamentales en la mejora de la seguridad vial.
La tecnología tiene un papel protagonista en materia de seguridad vial, pero esta debe de utilizarse correctamente para ser efectiva. Mantener siempre activados los sistemas de seguridad y asistencia, llevar a cabo las revisiones periódicas recomendadas y reparar posibles daños en componentes clave del coche es fundamental para evitar accidentes.